viernes, 27 de marzo de 2020

CUENTO "PELOS"PLÁSTICA 5TO GRADO.SEÑO VERÓNICA.


PelosCuento adaptado de Ema Wolf
-¡Oh, madre! ¡ Me ha salido un pelo!- dijo el pequeño surubí.
En efecto, una mañana de abril de milnovecientos y pico, un jovencisimo surubí que nadaba como todos los días en el Río Paraná se descubrió un pelo en la cabeza. La madre se sorprendió bastante-ya se sabe- los peces no tienen pelos. Pero como hacen todas las madres, enseguida lo mandó a peinarse y listo.
Así empezó la mayor rareza de la historia peluda y acuática.Porque ese pelo era apenas el principio de muchos otros pelos que vendrían. Y no sólo para el surubí, sino para todos los demás peces del río.
La causa era bien simple:
El marinero de un remolcador había volcado en el agua por accidente, un frasco de tónico capilar. El pobre ni se imaginó las novedades que eso iba a producir en el fondo del río.
A los armados les salió una melena enrulada. A las rayas, una cabellera larga y lacia. Los patíes y los dorados empezaron a peinarse con flequillo. Al principio se sentían raros con la nueva facha, pero después todo el mundo estaba encantado de sus pelos.
Las hijas más chicas de una familia de rayas salían de paseo con trenzas. Las palometas y las viejas del agua se hicieron la permanente.
Nadie hablaba de otra cosa.
-¡Qué bien te queda el brushing, Ernestina!- le decía una boga a su amiga- Yo hoy tengo el pelo horrible con tanta humedad.
Y también: en cada esquina había una peluquería. Y en cada peluquería los peces se ondulaban, se alisaban, se cortaban, se estiraban, se teñían, se afeitaban, todo mientras leían revistas.
Entre los juncos crecieron grandes fábricas de peines, peinetas y gorras de baño; champúes y fijadores; de vinchas, hebillas y secadores de pelo.
Pero nada dura para siempre...Y un día todo terminó como había empezado.
Una señora que volvía de las islas en una lancha, dejó caer en el agua un frasco de crema para depilarse. Destapado, el frasco. Y así fué como los hermosos pelos empezaron a desprenderse de las cabezas.
Primero vinieron las calviciesy, poco a poco, avanzó la peladez.
El disgusto de los peces fue enorme. Era lógico: habituados ya a sus melenas, se veían feos sin ellas.Y no había peluca que parara semejante desastre.
Muchos , para disimular, se raparon la cabeza y se hicieron punkies o cantantes de rock pesado. El único que conservó restos de la era pelosa fué el bagre, que aún hoy tiene bigotes.
Así, los peces volvieron a ser como han sido siempre: calvos como huevos.
Pero todavía hoy siguen sin entender qué les pasó y por qué los pelos son cosas que aparecen y desaparecen tan locamente.
Por eso para evitarles problemas es mejor no tirar cosas al Río.

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